La Fundación Princesa de Girona ha presentado hoy en Benetússer la memoria de impacto del Plan Especial de Intervención para Jóvenes de Valencia, una iniciativa impulsada tras la DANA para contribuir a la reconstrucción social, educativa y emocional de los municipios afectados y que ha movilizado a centros educativos, jóvenes voluntarios, entidades del Patronato, premiados y colaboradores de la Fundación, así como a administraciones autonómicas y locales.
El acto, celebrado en el Espai Comunitari La Casa Oberta, ha reunido a representantes institucionales, entidades colaboradoras, jóvenes participantes y responsables del proyecto para compartir los principales resultados de una intervención desarrollada durante once meses y articulada en torno a cuatro grandes líneas de actuación: apoyo a centros educativos, emprendimiento juvenil con propósito, acompañamiento al bienestar emocional y visibilidad del talento joven.
La presentación ha contado con la participación de Francisco Belil, presidente de la Fundación Princesa de Girona; Santiago Peraita, presidente de Fundación Horta Sud; Susana Camarero, vicepresidenta primera y consellera de Vivienda, Empleo, Juventud e Igualdad de la Generalitat Valenciana; Vicente Martínez Mus, vicepresidente tercero y Consejero de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación; Eva Sanz, alcaldesa de Benetússer; Salvador Tasqué, director general de la Fundación Princesa de Girona; Julio Huerta, coordinador de Fundación Horta Sud; Héctor Colunga y Raúl Casado, codirectores del Plan Especial; y Daniel Millor, impulsor del proyecto arquitectónico del Espai Comunitari La Casa Oberta y Premio Princesa de Girona Social 2024.
El presidente de la Fundación Princesa de Girona, Francisco Belil, ha ha destacado “el impacto del Plan especial de intervención para jóvenes impulsado tras la DANA, que ha movilizado a más de 8.000 jóvenes y ha apoyado a cerca de 2.000 personas y 18 centros educativos de la provincia de Valencia”. Ha subrayado que “estos resultados han sido posibles gracias a la colaboración entre administraciones, empresas y entidades sociales, multiplicando por 8,4 el valor social de la inversión realizada. Asimismo, ha señalado que “La Casa Oberta se ha convertido en un símbolo de recuperación, esperanza y capacidad de superación para el territorio”.
Por otra parte, Santiago Pereita, presidente de Fundación Horta Sud, ha puesto de manifiesto que “el espacio comunitario es una constatación del gran valor de las alianzas entre el movimiento asociativo, el tejido empresarial y las instituciones públicas. Una demostración de que, cuando unimos esfuerzos y lo hacemos desde la escucha activa de las necesidades de la comunidad, podemos avanzar en el desarrollo territorial. Es imprescindible que tengamos claro que los retos del presente y del futuro que tenemos, tanto a escala local como global, solo podemos afrontarlos colectivamente”.
Además, Susana Camarero, vicepresidenta primera y consellera de vivienda, empleo, juventud e igualdad ha declarado que “la Fundación no miró hacia otro lado y hoy, 20 meses después, sigue estando. Se ha volcado con los municipios afectados y, de forma muy especial, con nuestros jóvenes”.
Un plan con impacto medible y vocación de permanencia
El Plan Especial de Intervención para Jóvenes de Valencia fue diseñado a partir de un proceso de escucha activa desarrollado en 24 municipios afectados por la DANA en noviembre de 2024, con el objetivo de responder a las necesidades reales de la juventud y contribuir a la recuperación social de los territorios más golpeados por la riada. A lo largo de su ejecución, la iniciativa ha movilizado a más de 8.000 jóvenes, ha articulado una red de colaboración formada por más de 40 entidades sociales, educativas y culturales, y ha generado un impacto social estimado de 12,3 millones de euros. Según la evaluación realizada por las consultoras HumanWay y Kreab, cada euro invertido ha generado 8,4 euros de valor social.
Héctor Colunga, codirector del Plan Especial de Intervención para Jóvenes de Valencia, ha destacado que “el principal valor de este plan no reside únicamente en lo que ha conseguido durante estos meses, sino en el legado que deja en el territorio. La movilización de miles de jóvenes, la creación de nuevas redes de colaboración y el impulso de proyectos comunitarios han sentado las bases para una recuperación que va mucho más allá de la respuesta inmediata a la DANA. Iniciativas como Casa Oberta, concebida como un espacio pionero de resiliencia, participación y empoderamiento comunitario, o la continuidad de la red de apoyo psicosocial, son ejemplos de una transformación con vocación de permanencia. Este impacto se refleja también en los resultados de la evaluación, que estiman un retorno social de 8,4 euros por cada euro invertido, demostrando que la inversión social no solo genera beneficios económicos, sino que fortalece el tejido comunitario, amplía oportunidades y aumenta la capacidad de resiliencia de los territorios para afrontar los retos del futuro.”
La medición de resultados pone de manifiesto mejoras significativas en ámbitos clave como la educación, el emprendimiento y el bienestar emocional. En el entorno educativo, el porcentaje de alumnado que afirma haber aprendido “mucho” o “bastante” en clase pasó del 71 % al 92 %, mientras que la percepción de seguridad y bienestar en los centros educativos donde se actuó aumentó del 73 % al 91 %. En el ámbito emprendedor, el conocimiento sobre emprendimiento creció del 4 % al 22 % entre los participantes y el interés por emprender se incrementó del 34 % al 50 %. Además, el 41 % de las iniciativas impulsadas durante el programa consiguió financiación para continuar su desarrollo más allá de la intervención inicial.
Los indicadores de satisfacción refuerzan estos resultados. El profesorado participante otorgó una valoración media de 7,8 sobre 10 a las actividades desarrolladas, mientras que los jóvenes participantes en los retos emprendedores calificaron su experiencia con un 8,7 sobre 10. Los programas centrados en el bienestar emocional alcanzaron la valoración más alta, con una puntuación media de 9,2 sobre 10, confirmando la relevancia de acompañar emocionalmente a los jóvenes en contextos de recuperación tras una emergencia.
Más allá de las cifras, el Plan ha contribuido a fortalecer capacidades, generar nuevas oportunidades y reconstruir vínculos comunitarios, dejando una red de colaboración activa y proyectos en marcha que seguirán desarrollándose los próximos meses. La experiencia demuestra que invertir en los jóvenes no solo acelera la recuperación tras una crisis, sino que fortalece la resiliencia y el futuro de todo un territorio.
Educación para reconstruir comunidad
Tras una primera fase de análisis, la Fundación identificó que la DANA había afectado a 92 centros educativos en 78 municipios, impactando directamente a cerca de 69.900 adolescentes y jóvenes de la denominada zona 0.
Ante esta realidad, se impulsó una línea de actuación que situó a la escuela en el centro de la reconstrucción social y emocional, reconociendo el papel de colegios e institutos como espacios de acogida, escucha, detección de necesidades, apoyo a las familias y cohesión comunitaria. La intervención combinó el despliegue de un movimiento de voluntariado docente con la implementación de programas educativos propios y de entidades aliadas, acompañando al profesorado y al alumnado durante el segundo y tercer trimestre del curso 2024-2025.
Inspirado en el programa «Generación docentes», el movimiento de voluntariado educativo se convirtió en una comunidad de práctica y aprendizaje que movilizó a jóvenes de toda España. En apenas dos semanas se inscribieron 67 voluntarios y 19 centros educativos, y tras un proceso de selección se incorporaron 20 jóvenes docentes procedentes de doce comunidades autónomas y con formación en ámbitos como Educación Infantil y Primaria, Educación Social, Trabajo Social, Psicología, Pedagogía o Educación Secundaria. Durante cinco meses los voluntarios acompañaron al alumnado de 18 centros educativos de ocho municipios afectados, sumando más de 7.500 horas de apoyo en las aulas.
La acción educativa se completó con programas orientados al bienestar emocional, la innovación y el desarrollo de competencias. Entre ellos destaca AmplificARTE, iniciativa de la Fundación y Art House Academy que utiliza la música como herramienta para trabajar el bienestar emocional y que llegó a 3.000 alumnos de diez centros educativos, así como la distribución de 4.000 ejemplares de CUIDARTE. Cuaderno de Bienestar, un material elaborado junto a Aula Planeta y diversas entidades especializadas para fomentar la gestión emocional y el autocuidado entre estudiantes de 10 a 16 años. También se desarrollaron actividades de educación financiera, bootcamps tecnológicos y proyectos de Aprendizaje-Servicio que continúan activos durante el curso 2025-2026.
El componente cultural tuvo igualmente un papel destacado. Las personas voluntarias colaboraron en la recogida de aportaciones del alumnado para la creación del Himno por Valencia, compuesto por el maestro Julio Reyes Copello, y participaron en la organización de dos conciertos de La Carroza del Teatro Real celebrados en Aldaia y Catarroja, que reunieron a cerca de un millar de asistentes.
Emprendimiento joven con propósito
La Gira Retos Emprendedores reunió a cerca de 500 jóvenes en seis localidades de la zona afectada. Tras un proceso de incubación y acompañamiento, 24 equipos formados por 72 jóvenes participaron en una fase intensiva de desarrollo de proyectos y diez iniciativas finalistas recibieron financiación por valor de 100.000€ para poner en marcha soluciones vinculadas a la resiliencia territorial, la innovación social, la educación y la recuperación económica.
Los proyectos seleccionados reflejan la capacidad de la juventud para transformar la experiencia vivida durante la DANA en propuestas concretas de futuro. Entre ellos destacan iniciativas orientadas a la recuperación de espacios públicos y comunitarios, como Monument 4 Movement e Imprime Esperanza; soluciones innovadoras para la prevención y respuesta ante emergencias, como WaTech y AlertaSat; proyectos de regeneración medioambiental como Biosoil; plataformas de apoyo al comercio local y a las pequeñas empresas, como Made al Poble y Valencia Global Rescue; herramientas de participación ciudadana como Isoreg; recursos educativos inclusivos como Diversed; y propuestas de sensibilización y formación para la gestión de crisis dirigidas a familias y centros educativos, como 7Ways.
El Libro Blanco: la voz de una generación para anticipar futuras emergencias
Uno de los hitos más relevantes presentados durante la jornada ha sido el Libro Blanco de Generación X Valencia (GxVLC), elaborado por 19 jóvenes líderes seleccionados por la Fundación Princesa de Girona que, a lo largo de seis meses, han recogido y analizado más de 150 testimonios de jóvenes afectados directa o indirectamente por la DANA.
El documento sistematiza experiencias, aprendizajes y propuestas para orientar futuras decisiones públicas, comunitarias y privadas en materia de prevención, respuesta y reconstrucción. El trabajo parte de una premisa clara: la juventud no quiere ser únicamente receptora de ayuda, sino participar activamente en la construcción de soluciones para su territorio.
Las conclusiones del Libro Blanco se articulan alrededor de tres grandes ideas: la necesidad de mejorar la comunicación institucional durante las emergencias, el papel fundamental de las redes comunitarias como primera respuesta ante las crisis y el reconocimiento de la juventud como agente activo de transformación y reconstrucción.
Entre los hallazgos más repetidos por las personas entrevistadas destacan la solidaridad y el apoyo comunitario; los problemas relacionados con la comunicación institucional y la gestión de la información durante la emergencia; el impacto emocional de la catástrofe y la necesidad de reforzar la educación preventiva y la cultura del riesgo.
El documento recoge además propuestas concretas para mejorar la preparación ante futuras emergencias, entre ellas la incorporación de la cultura preventiva y la gestión emocional en el sistema educativo, el desarrollo de planes de emergencia participativos y coordinados entre administraciones, la mejora de los sistemas de alerta y comunicación, el fortalecimiento de la salud mental como eje de la gestión de emergencias y una mayor implicación de la ciudadanía y el tejido asociativo en la toma de decisiones.
Bienestar emocional y apoyo psicosocial
La línea de acompañamiento al bienestar ha combinado programas de mentoría con una amplia red de apoyo psicosocial desarrollada junto a la asociación Betania.
En total, el programa ha beneficiado a cerca de 2.000 personas y ha realizado 3.585 intervenciones psicosociales en diferentes municipios afectados, ofreciendo apoyo especializado a niños, jóvenes y familias que afrontaban procesos de duelo, pérdida o trauma derivados de la catástrofe. La intervención se ha desarrollado desde las sedes de Paiporta, Algemesí y Utiel, así como mediante una unidad móvil que realizó 133 desplazamientos a 33 localidades.
Además, en el apartado de mentorías el programa “Muévete por Valencia” ha conectado a 528 jóvenes de diez centros educativos con 110 profesionales procedentes de doce empresas del Patronato de la Fundación Princesa de Girona, fortaleciendo sus competencias personales y profesionales.
La Casa Oberta, una infraestructura social para la resiliencia de l’Horta Sud
Uno de los principales legados del Plan Especial es el Espai Comunitari La Casa Oberta, el nuevo espacio impulsado por la Fundación Horta Sud y la Fundación Princesa de Girona. Más que un edificio rehabilitado, el proyecto se concibe como una infraestructura social al servicio de la comarca, diseñada para fortalecer la vida asociativa, la cohesión comunitaria y la capacidad de respuesta ante futuras emergencias.
Ubicado en un inmueble histórico recuperado para uso comunitario, el espacio albergará actividades formativas, culturales y asociativas, además de convertirse en un centro de referencia para la preparación y coordinación comunitaria ante situaciones de emergencia. Su desarrollo ha sido posible gracias a la colaboración de empresas, fundaciones y entidades comprometidas con la reconstrucción del territorio.
El proyecto se ha construido mediante un proceso participativo que ya cuenta con la implicación activa de más de 24 entidades sociales y ciudadanas, consolidando un modelo de gobernanza compartida basado en la ayuda mutua, la resiliencia territorial y la participación comunitaria.
Daniel Millor, impulsor del proyecto arquitectónico de La Casa Oberta y premio social Princesa de Girona 2024, ha destacado “ha sido muy interesante desarrollar el apartado técnico de esta magnífica propuesta que ha generado una red de espacios de encuentro de diálogos que se ha trasladado a un espacio físico y social. Estamos trabajando mucho en la gobernanza para asegurar su perdurabilidad y que este modelo se pueda replicar en otras zonas para dotar de infraestructura a la comunidad y dotar de resiliencia a una comunidad expuesta a futuras Danas y que la comunidad pueda responder lo mejor posible, desde la fortaleza del territorio, teniendo una mayor conciencia de las necesidades”.
Por otra parte, Eva Sanz, alcaldesa de Benetússer, ha manifestado su “agradecimiento a la Fundación Princesa de Girona y a la Fundació Horta Sud porque hayan elegido Benetússer para poner en valor este edificio tan emblemático en nuestro pueblo. Gracias porque este nuevo espacio comunitario favorecerá el fortalecimiento de nuestro tejido asociativo no solo en nuestro municipio si no en la comarca de l’Horta Sud situando a Benetússer como referencia del trabajo comunitario. Un espacio que seguro tiene mucha influencia positiva en los jóvenes que tanta atención nos están reclamando y que también necesitan que focalicemos políticas en ellos para atender sus demandas y problemáticas”.
El Espai Comunitari La Casa Oberta aspira a convertirse en un símbolo tangible de la reconstrucción colectiva impulsada tras la DANA y en un punto de encuentro permanente para el tejido social de l’Horta Sud. Durante la jornada, los asistentes han podido conocer de primera mano el estado del proyecto y la visión que inspira este nuevo equipamiento, cuya puesta en marcha continuará durante los próximos meses hasta culminar con su apertura definitiva.
Un compromiso que continúa
La memoria presentada hoy pone de manifiesto que la intervención ha ido más allá de la respuesta a una emergencia puntual. Diez centros educativos han manifestado su voluntad de seguir vinculados a la Fundación, ocho proyectos emprendedores continúan en fase de desarrollo, la red de apoyo psicosocial tendrá continuidad mediante un convenio entre la asociación Betania y la Generalitat Valenciana, el Espai Comunitari La Casa Oberta seguirá desarrollándose como espacio comunitario de referencia para la resiliencia y la participación juvenil en l’Horta Sud.
La Fundación Princesa de Girona mantendrá durante los próximos meses el seguimiento de las iniciativas impulsadas y publicará una nueva memoria cuando concluya definitivamente la línea de trabajo «La Voz de Valencia» y el desarrollo completo del espacio comunitario.
La jornada ha concluido con una fotografía de familia junto a representantes institucionales, entidades colaboradoras, jóvenes participantes y organizaciones implicadas en una intervención que ha situado a la juventud valenciana como protagonista de la reconstrucción social tras la DANA.
Apoyo institucional y empresarial
El Plan Especial de Intervención para Jóvenes de Valencia ha contado con el respaldo del Govern de la Generalitat Valenciana y de diversas empresas del Patronato de la Fundación Princesa de Girona, que articularon financiación adicional para hacer posible el proyecto.