La soprano cordobesa Auxiliadora Toledano (Premio Princesa de Girona Arte 2013) presentó el 26 de mayo, en el palacio de Carlos V de la Alhambra, su primer trabajo discográfico Dedicatoria, un homenaje a la canción andaluza a través del cual invita a descubrir el encanto de la música y de la poesía andaluzas, en una celebración que pone de manifiesto la herencia cultural de las raíces de la música española. Acompañada al piano por el maestro Julio Alexis Muñoz, la belleza de la voz lírica de Auxiliadora dejó una profunda huella en el escenario donde antes lo habían hecho las voces de otras notables personalidades del mundo de la ópera. La luz de la tarde saliente reflejada sobre los muros y los pilares del centenario monumento generó una atmósfera visual única, complementada con mucho gusto por el naranja atardecer del vestido elegido para la ocasión y un canto que anunciaron una noche espectacular y emocionante. Y lo fue. La soprano cordobesa nos recibe el día después del recital con las emociones más calmadas y la felicidad aún reflejada en su rostro. ‘Dedicatoria’, que así se titula el álbum, es ella misma: pura sensibilidad y una muestra de amor infinito a sus raíces: Andalucía.
En Dedicatoria, Auxiliadora reúne diez obras maestras de la música clásica española, desde las melodías de Fernando Obradors y Gerónimo Giménez hasta composiciones más innovadoras de Manuel de Falla, Jesús García Leoz o Antón García Abril. Incluye piezas que ponen música a textos de poetas andaluces como Federico García Lorca, Cristóbal de Castro, Gustavo Adolfo Bécquer o Juan Ramón Jiménez.
Entrevista
Dedicatoria es su primer álbum en solitario. Si debiéramos guiarnos por la selección de canciones que interpreta, las letras… ¿Podríamos asegurar que se trata de una dedicatoria a Andalucía?
Por supuesto, a Andalucía y a nuestro dialecto. La idea de Dedicatoria surgió hace tiempo, aunque se ha materializado ahora junto a Julio Alexis Muñoz. Me hacía una pregunta constantemente y era por qué en el flamenco, por ejemplo, las canciones populares de Lorca se interpretaban en andaluz y en la lírica en castellano, así como en Turina, Falla y canciones que tenían unos rasgos musicales muy unidos a los palos del flamenco y a la música popular y el folclore andaluz. Anoche el público respondió de una forma extraordinaria y nosotros felices por ello.
¿Qué valor personal y artístico tiene esta ‘reivindicación’ andaluza para su primer álbum?
Para mí Dedicatoria es un homenaje a mis raíces. He tenido la suerte de nacer en Andalucía, de nacer en Córdoba, una ciudad y una tierra llena de arte por todos sitios, y estoy impregnada de eso en cada una de mis interpretaciones, incluso cuando canto ‘bel canto’. Al inicio preparando repertorio nuevo, cantaba una cabaletta de Bellini y me decían: “¡Cuidado que te sale la coloratura muy andaluza!”. Siempre he tenido que retener un poco esa esencia mía unida al flamenco.
¿Cómo encaja este trabajo discográfico en este punto de su carrera?
Tenía muchas grabaciones en las que formaba parte de un equipo con orquestas, festivales, auditorios, etc. pero no tenía un trabajo en el que yo decidiera qué era lo que quería reflejar de mí en ello. Es un paso importante a nivel personal también. Y éste es muy especial, desde luego, porque verdaderamente soy yo en mi máxima esencia y contar con la maestría de Julio Alexis ha sido decisivo. El trabajo en estudio aunque no es el más cómodo para un cantante lírico ha sido una experiencia de la que he aprendido muchísimo y guiada y realizada por Javier Monteverde, director de Cezanne Producciones, de manera extraordinaria.
El álbum incluye canciones de autores como Falla, Turina u Obradors. Hay textos de Lorca, Bécquer o Juan Ramón Jiménez. ¿Cómo fue el proceso de selección de ese repertorio?
Ha sido una cosa que ha partido de mí, pero Julio Alexis Muñoz –pianista habitual que la acompaña– ha estado en el proceso, por supuesto. Tenía dos objetivos y eran que se reflejara la influencia del flamenco y el folclore andaluz en la obra que eligiéramos, o bien que el texto fuera de un poeta andaluz. Entonces hay canciones, por ejemplo, de Antonio García Abril, que no era andaluz, pero las dos que hemos elegido, “Zorongo” y “Baladilla” de los Tres Ríos’ con textos de Federico García Lorca son las que tienen un aire más andaluz. Necesitaba que se dieran los dos conceptos, uno u otro, pero tenían que reflejarse de alguna manera.
“Se lo va diciendo el oro”, de Miquel Ortega, con letra de Juan Ramón Jiménez, es una obra compuesta especialmente para el álbum. ¿Qué supone la inclusión de una pieza contemporánea al lado de otros grandes clásicos?
Miquel Ortega es para mí uno de los máximos exponentes de la música contemporánea española. Ha sido un absoluto honor que me haya compuesto un ciclo de canciones con textos de Juan Ramón Jiménez. La idea de componer esta canción surgió en un concierto que hicimos juntos. Yo cantaba ‘Romance de la luna, luna’ y ‘Canción de jinete’, con textos de Lorca. Le pedí que si podía cantarlas en andaluz y me dijo que le parecía una idea maravillosa, que seguro iba a tener muchísima más esencia cantada así. Cuando acabé de cantarla se emocionó, entonces me preguntó cuál de los poetas andaluces era mi preferido después de Lorca. Le respondí que Juan Ramón Jiménez y me dijo que quería componerme un ciclo, cosa que me impactó como es normal y que ha sido un honor. Después me pasó unos textos y me llegó esta joya de la que me quedé absolutamente enamorada. Está teniendo éxito. El disco lleva menos de una semana publicado y muchísima gente ya me pregunta por ella. Creo de verdad que es una canción que va a trascender porque es de una sensibilidad muy especial, como todo lo que compone Miquel Ortega, porque ‘Romance de la luna, luna’ me parece un capolavoro de la canción de concierto española.
¿A qué tipo de oyente se dirige este disco y cómo espera conectar con audiencias que quizá no estén tan familiarizadas con este estilo musical?
Creo que puede acercar audiencias que no escuchaban tanta lírica precisamente por esa cercanía a la música popular y el flamenco. Tengo mucha relación personal con figuras del flamenco como Carmen Linares, Rocío Márquez, El Pele, Paco Peña, la familia Morente, Estrella, Soleá… En cuanto empecé a grabar pasaba las grabaciones a algunos de ellos y ellas para saber qué sentían al escucharlas. Su opinión ha pesado mucho en este proyecto porque me parecía muy importante que ellos también sintieran que nuestra esencia, que la llevan ellos al 100%, se viera reflejada en la lírica.
Además, para mí es un paso adelante, una apuesta que no se había hecho hasta ahora. Se habían interpretado algunas canciones puntualmente en andaluz, pero no todas, y de hecho en este disco, menos ‘Sierras de Granada’, que sí que el libretista intentó transcribir un poco el andaluz, las demás están casi todas grabadas en castellano.
El recital de presentación ha sido en el Palacio de Carlos V, junto a la Alhambra, en Granada, un espacio cargado de historia musical. ¿Qué significado extra aportó este escenario para el estreno?
Me sentí muy impresionada y muy emocionada. Sentía el peso de la historia de ese lugar, el peso de tantas personalidades importantísimas en el mundo de la música que han pasado por ese Palacio de Carlos V, que han interpretado obras maravillosas.
Normalmente, en un concierto hablo muy tranquila, pero anoche me quedaba sin palabras en los agradecimientos y al introducir las canciones. Para mí tiene una connotación muy especial cantar en Granada porque aquí fue donde decidí ser cantante de ópera en un curso que hice de música española con Teresa Berganza donde la conocí. Ella me dijo: “Absolutamente tienes que ser cantante. Quiero hablar con tus padres ahora mismo”. Mi padre había fallecido dos años antes, y me hizo traer a mi madre para hablar con ella y saber si me iba a apoyar. Aquí empezó todo. No había cantado en Granada desde entonces. Por eso tenía una emoción contenida que tuve que controlar mucho durante el concierto, pero al final saqué fuerza de dentro, y me hizo superar esa emoción tan fuerte que sentí.
¿Cómo ha sido su viaje personal hacia la ópera? Ha indicado en diferentes ocasiones, incluso en esta entrevista, que se ha criado en casa escuchando cantautores como Silvio Rodríguez o Serrat. Y de ahí, a ser una de las sopranos más destacadas de este país.
Tengo hermanos mucho más mayores que yo, entonces yo de niña en casa escuchaba a Silvio Rodríguez, Luis Eduardo Aute, Pablo Milanés, Joan Manuel Serrat, Ana Belén y Víctor Manuel, María Dolores Pradera, Carlos Cano porque era lo que ellos escuchaban. He crecido en la importancia del texto en la música. Y, por otra parte, mi padre era un gran aficionado a la lírica. Esa fue la transición. Mi padre tenía una voz preciosa de barítono y cantó zarzuela como
aficionado. Él me inculcó el amor por la zarzuela y por la lírica, aunque yo me inclinaba más por la música de cantautor; y, sobre todo, por el flamenco, porque también se ha escuchado muchísimo flamenco en casa. Soy lírica pero todas estas influencias configuran mi personalidad como artista.
Me siento muy cercana al mundo del flamenco desde siempre. De hecho, realicé un proyecto precioso con Paco Peña en el Queen Elisabeth Hall de Londres, en el que interpretamos las canciones de Lorca con un arreglo para tres guitarras flamencas, y selección de las siete canciones de Falla. Canté en andaluz ‘El paño moruno’, ‘Nana’ y ‘Polo’, que son las que tienen una esencia en la escritura más andaluza. Las demás las canté en castellano, por supuesto, pero hicieron unos arreglos encontrando el punto que unía la música clásica con el flamenco, porque Falla era un gran admirador del flamenco. De hecho, aquí en Granada, en la Alhambra, se organizó el primer concurso de cante jondo que fundó junto a Federico García Lorca.
En este mundo tan exigente de la música al que se dedica, aun siendo una persona joven, atesora una trayectoria y unos reconocimientos muy notables. Con el tiempo, ¿cómo valora aquel Premio Princesa de Girona (Príncipe de Girona entonces) de las Artes y las Letras en 2013?
Supuso, evidentemente, un reconocimiento increíble porque el premio de Artes y Letras abarcaba muchas disciplinas. La unión que tengo con la Fundación Princesa de Girona y con mis compañeros premiados, que son absolutamente extraordinarios me hace crecer mucho desde que lo recibí. A nivel profesional, justo unos meses después de recibir el premio, tuve un accidente en el Teatro Campoamor y durante muchos años paré de cantar. Tuve un camino un poco irregular por ese motivo y recordar el premio siempre ha sido un apoyo muy importante para sostenerme durante la situación tan difícil que he vivido estos años.
¿Hasta qué punto le ha resultado también importante la labor de la Fundació Sorigué y su apuesta por la cultura y el arte?
Estoy muy agradecida al grupo y Fundación Sorigué por el apoyo brindado a todos los niveles y especialmente a su Presidenta Ana Vallés porque es una persona absolutamente extraordinaria. Yo conozco a mucha gente del mundo de la empresa, pero esa sensibilidad hacia el arte y la cultura que tiene ella no es común. La labor que está haciendo la Fundació Sorigué me parece fundamental en el mundo del arte. Conectamos de forma inmediata cuando nos conocimos, pero nunca pensé que llegaría a materializarse de esta manera.
Anoche en el estreno de ‘Dedicatoria’ me costó mucho trabajo subir al escenario porque escuché en la presentación de Ana, lo que dijo de mí. No me lo esperaba. Que te valoren como artista es algo a lo que estás un poco más acostumbrada, pero que te valoren públicamente de esa manera como persona me emocionó especialmente porque no todo el mundo sabe ver lo que hay detrás de la cantante.
Ahora comienza un camino muy bonito de colaboración y, la verdad, siempre es maravilloso poder hacer proyectos profesionales con personas que tienen una gran valía como profesionales pero que, sobre todo que como seres humanos son unos fuera de serie. El equipo que tiene Grupo Sorigué es también como ella, personas maravillosas. Estoy muy agradecida.
La música le permite recorrer mundo, le hace pasar mucho tiempo lejos de casa. Volviendo a su álbum, ¿es como una visita a su hogar? ¿Será como un lugar al que poder volver cuando sienta nostalgia?
Siempre es una vuelta a casa escuchar música española más que escucharme a mí misma. Pero no me hace falta escuchar música para sentirme en Andalucía porque verdaderamente la llevo dentro. La llevo como una seña de identidad allá por donde voy. Además me reconocen como cordobesa fuera de España, es curioso, no sé si por los rasgos físicos. Yo voy haciendo alarde de donde he nacido y del honor de haberlo hecho en Andalucía, en una tierra con tanto arte, con tanta belleza y con tanta inspiración.
